LA TEMPERATURA CORRECTA PARA DORMIR

Imagina esto...

Estás a punto de acostarte por la noche, pero tu casa se siente excepcionalmente calurosa. Gotas de sudor caen lentamente por tu cara, la idea de acostarte bajo las mantas calientes solo trae miedo de sentir más calor.                         

          

 

Ahora imagina esto...

Nuevamente es hora de acostarse. La casa se siente bastante fresca. El vello de tus brazos se eriza debido al frío en el aire. Si tuvieras que elegir entre estos dos escenarios de temperatura, ¿Cuál preferirías?

                                 

 

 

Si intentas dormir cuando hace demasiado calor, es más probable que sudes. Provocando que te sientas incómodo/a porque tu ropa de dormir se sentirá como si te quedara pegada. Por el contrario, si duermes a temperaturas más frías, hay una serie de beneficios que puedes encontrar, que incluyen:

Puedes taparte: es más fácil cubrirse del frío que quitarse las cosas cuando hace demasiado calor. Incluso si tu casa es demasiado fría, tiene la opción de agregar otra manta según sea necesario.

Puedes usar una manta con peso: los estudios han demostrado que las mantas con peso pueden ayudar a aliviar la ansiedad y el estrés. Al acostarte debajo de la manta, en esencia, Te sentirás como si estuvieras en un capullo o recibiendo un abrazo, y esto puede ayudarte a dormir.

Es menos probable que te enfermes: las bacterias pueden permanecer en temperaturas más cálidas. ¿Alguna vez has notado que los consultorios médicos tienden a ser bastante fríos? Esto ayuda a mantener las cosas estériles, y los mismos beneficios se aplican en tu habitación.

 

¿DE QUÉ MANERAS PUEDES SENTIRTE MÁS FRESCO Y MÁS CÓMODO AL DORMIR?

 

Presta atención a tu cabeza: lo primero que debes hacer es asegurarte de que tu cabeza esté apoyada sobre una almohada más fría. Si tu cabeza está caliente a causa de tu almohada, es probable que el resto de tu cuerpo también se sienta caliente. La almohada Cool de Smart Bamboo tiene una tecnología (PCM) que ayuda a escapar el calor, esto quiere decir que la almohada se mantendrá fresca todo el tiempo. Por lo tanto te mantendrá en una temperatura ideal para dormir.

Cambia tus sábanas: el material del que está hecha tu sábana o edredón tendrá un impacto en tu sueño. Asegúrate de estar usando una tela que se mantenga más fresca, como las sábanas de bambú de Smart Bamboo que son termorreguladoras. Hechas de bambú, estas sábanas se sentirán frescas al tacto. Si está buscando algo con un poco más de peso, puede encontrar duvets, como el Duvet 100% de Bamboo con propiedades hipoalergénicas y termorreguladoras que te mantienen fresca/o y cálido/a y libre de bacterias.

Usa un poco de aire acondicionado o un ventilador: usar un poco de aire u otro ventilador en tu habitación para ayudar a que circule el aire puede hacer que se sienta más fresca tu habitación. Sentir una brisa fresca en tu rostro puede darte una sensación agradable que puede ayudarte a quedarte dormido.

Lo más importante para recordar es que tienes que encontrar la temperatura que se acople a ti. Aunque, en términos generales, la mayoría de las personas duermen mejor cuando hace más frío, asegúrate de no tener tanto frío como para no poder dormir cómodamente. Una vez que encuentres y mantengas la temperatura perfecta para tu habitación, apuesto a que también encontrarás un mejor descanso.