3 pasos para tener un día de spa en casa

Ya es mitad de semana y seguramente estás full, pero la semana está por terminar y tenemos la solución perfecta para relajarte: ¡Spa en casa! Mucho más cómodo (y económico) que salir; además, puedes disfrutar de tu peli favorita o un libro, mientras disfrutas de tu día. 


Toma nota, porque no quieres perderte ningún detalle de cómo armar tu propio spa en casa con Smart Bamboo



  • Prepárate un baño

  • Ya sea en tina o en bañera, nada más relajante que un baño calientito. Si no tienes tina, no te preocupes, puedes colocar en una bolsita de tela un poco de hierbas aromáticas y colgarla de la regadera, así con el vapor saldrán todos los aromas. También puedes prender una vela, incienso o un difusor (solamente ten cuidado cuando enchufes cosas cerca del agua).


    Puedes también comprarte algún gel de ducha que huela rico y una esponjita para exfoliar. El toque: descarga música relajante en tu celular y ponla mientras te bañas. 


    Al salir de la regadera o de la tina no vas a querer salir con la misma toalla viejita que usas a diario. ¡La exfoliación ya terminó! Es momento de consentirte y de usar tus toallas de Smart Bamboo, las más suavecitas y esponjosas.


    Si aún no las tienes, ¡qué esperas para adquirirlas! El set incluye una toalla para el rostro, una de manos y una de cuerpo. Utiliza la toalla para la cara para secar tu piel después de desmaquillarte, ya que la piel del rostro es mucho más sensible que la del resto del cuerpo y la fricción con una toalla áspera la puede dañar.


    ¡Ni las toallas del mejor spa son tan pachoncitas como las de Smart Bamboo! Además, no hacen pelusa, ni guardan malos olores porque están hechas de fibras de bambú y algodón, lo que las hace hipoalergénicas, resistentes y hasta cuatro veces más absorbentes que las toallas de algodón convencionales. 

     


  • Meditación

  • Una vez que saliste del baño, aplícate una crema hidratante y envuélvete en una bata de Smart Bamboo que, al igual que las toallas, está elaborada con fibras de bambú y algodón, lo que la hace mucho más suave que otras batas, ¡y más ligera también! Porque ya sabemos que otras toallas son muy pesadas y terminan años colgadas detrás de la puerta… 


    Ve a tu recámara o a tu sala, o donde te sientas más cómoda, y recuéstate. Aprender a estar tranquilo es tan importante como estar activo. ¿Qué hago ahora?, te preguntarás. 

    ¡Pues nada! Ese es el chiste. Hacer nada. Disfrutarlo. Disfrutar de ti, 

     Puedes poner alguna aplicación con música y ejercicios guiados de respiración y meditar por algunos minutos. No hay prisa. No tienes que salir corriendo del baño a agarrar el celular y ver las redes sociales o poner una serie y no dejar de verla hasta que la termines. Todo va a seguir ahí. Son solo 10 minutos, como máximo. 

     Hazte un té, o un jugo refrescante y disfrútalo. Bébelo de a poco. Cierra los ojos y respira pausado. ¿cuántas veces a la semana realmente puedes estar así de tranquila? 

     

    ¡Exacto! Así que, aprovecha ese momento para ti.

     


  • Alimentación 

  • No menos importante, cierra con broche de oro con un buen desayuno. No estamos diciendo que comas una rebanada de manzana. ¡Al contrario! Come precisamente lo que más te guste, pero hazlo pausado. Quizá es buena idea que por esta ocasión tu comida no salga de una bolsa de papel de un restaurante.


    Ahora que tienes tiempo, que estás relajada y de buen humor, prepárate tu almuerzo o desayuno favorito, pon linda la mesa y come con calma. Sea lo que sea, prepáralo con amor y, si vives con alguien más, ¡compártelo! 


    Ten listos los ingredientes para que ese día no te preocupes por nada más que por disfrutar.

    ¡Extra tips!

    1. Cuidemos el agua. Si vas a tomar una ducha, no es una mala idea colocar cerca una cubeta para recuperar el agua limpia y reusarla. Procura no tener “sesiones de spa” tan frecuentes, déjalo para una ocasión especial.
    2. En vez de duchas o baños relajantes tan frecuentes, puedes optar por días de faciales en casa o de manicura y pedicura, ambientando el espacio para que estés contenta y a gusto.
    3. No presentes tu toalla o bata, es un artículo personal, tanto como un cepillo de dientes. También procura lavar tu toalla o bata con regularidad, pero evita el uso de suavizante ya que tiene un efecto impermeabilizante y hace que el tejido pierda su capacidad de absorción.
    4. No las seques en secadora. Déjalas al aire libre, pero no bajo el sol directo, así evitarás que se resequen y tengan una textura áspera.

    Todos nuestros productos están certificados por Oeko-Tex®, lo que significa que pasan el criterio más alto de prueba de químicos y sintéticos dañinos.

    ¡Envuélvete en la comodidad natural del bambú! Haz clic aquí y adquiere ahora mismo las toallas y batas más suavecitas que has tenido. ¡Es momento de consentirte!