¿No puedes dormir? ¡Empieza por arreglar tu habitación!

Todos, al menos una vez en la vida, hemos tenido la famosa “silla de la ropa en nuestro cuarto”, una especie de agujero negro que absorbe ropa, cinturones, accesorios, en donde se mezcla lo limpio con lo sucio y eventualmente o, te arriesgas a usar unos jeans que hace un mes no lavas o echas todo a lavar, aunque se vaya ropa que todavía huele a suavizante. 


También, a todos, al menos una vez en la vida, nos ha pasado que misteriosamente desaparecen los vasos y platos de la cocina, y juramos que nos robaron, pero seamos honestos, quién se robaría un vaso de aquel concierto al que fuiste hace una década y que neciamente cargaste por horas porque “es de edición especial”. 


Luego, te das cuenta de que toda tu vajilla está acumulada en tu habitación y hay platos que ya hasta tienen un ecosistema entero. Decides tirarlo.  ¿Te representa algo de esto? 


¿Haces tu cama todos los días o cuando te acuerdas? O bien, ¿cada cuánto cambias de sábanas? ¿Lavas tus almohadas? ¿Abres las ventanas y dejas que la habitación se ventile y le entre luz?


En mayor o menor medida, muchos de nosotros hemos sido víctimas de la desidia; sin embargo, además de la cuestión obvia referente a la higiene, tener una habitación desordenada tiene una conexión muy importante con tu descanso. 


Psicológicamente una habitación desordenada puede ser producto de una cuestión emocional, pero también puede provocar depresión o ansiedad y entre menos la ordenemos, ¡más nos estresamos! Es un círculo vicioso que termina en problemas para dormir, como el insomnio. 


¿No nos crees? ¿No te ha pasado que de solo ver el des...orden, no puedes dormir pensando en eso? También puede pasar que te levantes cansado, con dolor de cabeza o de mal humor. 

Y es que, nuestro cuarto debe ser casi un santuario. No importa que tan chico o grande sea, se trata de tener un espacio adecuado para nuestro descanso, un lugar limpio y ventilado, procurando no tener muchos aparatos electrónicos, como televisión o videojuegos, que nos distraigan de nuestro descanso.


Es por lo que hoy te damos algunos consejos para que conviertas tu habitación en un lugar de ensueño, literalmente: 

 

1. Elige entre los objetos que de verdad necesites y sepáralos de aquellos que solo ocupan espacio. Por ejemplo, si tienes algún objeto roto o descompuesto y desde hace tres años estás pensando en arreglarlo y no lo haces, quizá sea momento de tirarlo. No dejes que las cosas ocupen tu espacio vital. 

2. Cambia y lava tu ropa de cama al menos una vez a la semana. Aunque no lo veamos a simple vista, la ropa de cama sucia o vieja puede tener ácaros, polvo y bacterias que pueden estar dañando nuestra salud. 

En Smart Bamboo puedes encontrar ropa de cama, fundas y edredones elaborados con fibras naturales, los cuales son transpirables, suaves y frescos, conservándose limpios por más tiempo, además repelen los malos olores y, por si fuera poco, ¡se ven y se siente increíble! 


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3. Reduce: Menos, es más. Tener una habitación limpia y con lo necesario es más que suficiente, no necesitas que tu habitación se convierta en el lugar donde comes y trabajas, recuerda que tu habitación es tu lugar de descanso así que dile bye a tu escritorio, o si trabajas en tu cama, ¡deja de hacerlo! Así dejarás de asociar tu cuarto a tu lugar de trabajo y poder descansar mejor cuando llegue la hora de dormir. 

 

4. Ambienta tu espacio: Tener una habitación decorada con pocos elementos harán tu espacio un lugar más fresco y acogedor. Te recomendamos agregar plantas, un difusor, aceites esenciales y colores tierra, que harán que tu habitación se sienta en armonía. 

Asimismo, procura que la iluminación sea adecuada, de preferencia cálida, para que de una sensación acogedora. Evita las luces blancas y brillantes. 

 

5. Organiza: Si tienes algunos aparatos electrónicos como: televisión, computadora, videojuegos u objetos grandes que te roben espacio, te recomendamos colocarlos en la sala o un estudio, si tienes espacio o, en su defecto, crear un “espacio” alternativo donde los coloques y evitar usarlos al menos dos horas antes de dormir.

 

6. Por último, pero no menos importante, ¡arregla tu ropa! Si no cuentas con un clóset o un espacio específico para guardar tu ropa, existen alternativas como cajas de tela o estantes que puedes armar tú mismo y de esta forma tendrás tus cosas mucho más ordenadas. También puedes tener un cesto específico para la ropa sucia y procura tender tu cama a diario.


Ahora ya lo sabes, un cuarto organizado es una mente tranquila. Convierte tu habitación en un verdadero santuario del descanso.